Ten un gato feliz: los 5 pilares

Psicología oct. 31, 2020

Si estás leyendo esto es porque quieres a tu gato ¿quién no va a quererlo con esa linda cara que tiene? Por eso hoy te voy a hablar de las claves para tener un gato feliz. Que él esté bien también mejorará tu felicidad, así que pongámonos manos a la obra.

¿Sabes qué necesita tu gato para ser feliz?
Colmillitos.com
Anteriormente una sección animals.academy, ahora este blog está 100% dedicado al comportamiento y bienestar del gato. Con cariño, para que lo cuides mejor.

Muchas veces ya nos cuesta saber qué necesitamos nosotros, a pesar de que somos de la misma especie. Imaginémonos por un momento la dificultad de entender qué necesita un gato, un animal con una naturaleza de depredador solitario, muy diferente a la nuestra de animales sociales.

Apenas ha pasado por una domesticación con nosotros. Comparándolo con la domesticación del perro, casi podríamos decir que sigue siendo medio salvaje.

He investigado a fondo, he preguntado a expertos y he consultado muchas fuentes científicas (que no artículos de Google) para traerte hoy este artículo (sacado de uno de mis libros), espero que lo disfrutes. Todo es cuestión de convertir una casa en un hogar ideal para gatos.

1. Su vida social

Hace ya un tiempo publicamos un artículo sobre cómo hacer que dos gatos se lleven bien. Está claro que estaba pensado para ayudar a mejorar la convivencia entre dos gatos que no se conocen, pero esto es algo que los expertos en etología no siempre recomiendan.

Si dos gatos no han sido criados juntos, la convivencia puede resultar muy estresante para algunos, incluso insoportable. Tengamos en cuenta que hay gatos muy territoriales y esto puede hacerles obsesionarse con echar al otro (como curiosidad: los naranjas son más territoriales, según algunos estudios, debido a la menor cantidad de melamina que tienen).

Por tanto, una de las cosas que necesitamos hacer, si queremos lograr la felicidad de nuestros gatos, es respetar su espacio y necesidad de estar a solas. Esto implica entenderlo como un animal, a veces solitario, que prefiere la tranquilidad de una casa aburrida al el estrés de un hogar lleno de gatos potencialmente agresivos.

Todos estos conceptos también se relacionan con nosotros como potenciales estresantes. Si queremos que el gato esté tranquilo, no le hagamos trastadas ni dejemos que nuestros hijos lo hagan. Verás que a muchos gatos no les parece afectar lo más mínimo el hecho de que te vayas de casa, y eso es en parte por su naturaleza, pero si los tratas bien siempre se alegrarán de volver a verte (y lo expresarán con un maullidito y ronroneos).

2. Poder esconderse

En algunos estudios que se hicieron en protectoras y también en hogares con gatos recién llegados, se descubrió que favorecía mucho la adaptación del gato a los factores estresantes del día a día el hecho de tener un lugar donde poder esconderse sin que le molesten.

De hecho, solo poder tener esta opción se relacionó con un menor estado de alerta y menos indicadores químicos de estrés en el animal, algo que mejoró su estado de bienestar. Y es que una de las señales de que un gato está feliz en una casa es la tranquilidad que siente, el poder cerrar los ojitos sin miedo a que nada malo pase a su alrededor. Sentirse protegido, algo aún más importante cuando son pequeñitos.

Si tu gato tiende a ser asustadizo, dale el recurso de un lugar donde poder esconderse o permítele escogerlo él mismo, muchos gatos suelen escoger quedarse debajo de la cama. De hecho, el gato de mis padres estuvo dos semanas así por una mudanza (otro tema que da para un artículo aparte) pero luego se fue adaptando, saliendo paulatinamente cuando quiso.

Le ayudará poder observar las cosas desde un lugar seguro y sentir que tiene el control de la situación. Por eso, jamás forcemos al gato a conocer a nadie y dejémosle que escoja los lugares y momentos seguros.

gato feliz

3. Dales cariño

Si, un gato es un animal mayormente solitario, pero eso no significa que prefiera estar siempre a solas. A los gatitos también les encanta que los mimen, eso lo sabe cualquiera que ha cuidado de uno.

Las caricias siempre son y serán una gran fuente de bienestar para el animal. En buena compañía, cualquier gato será más feliz, y eso suele implicar a gente que lo quiere y lo consiente.

Sé atento y cariñoso con él, verás cómo lo aprecia y querrá repetir cualquier sesión de caricias. Respeta, también, sus decisiones de alejarse. Recuerda que los gatos también tienen su cupo límite de atenciones.

Hay gatos que adoran tanto a sus cuidadores que los siguen por toda la casa aunque solo sea para estar cerca, eso es algo que se lo ganan solo sus personas preferidas.

4. ¡Juega, juega, juega!

A un gato le gustan los mimos y que lo dejen tranquilo, sí, pero es que también tiene sus instintos de caza. Si tu gato vive contigo en un piso, es más importante que nunca tenerlo bien estimulado para que no empiece a hacer trastadas, ¿cómo? jugando con él un poquito cada día.

Un gato en libertad puede dedicarle entre 3 y 12 horas a la caza (dependiendo de si lo hace por diversión o para comer), imagínate lo duro que puede ser reprimir ese hábito instintivo para toda la vida.

felicidad gatos

Con el juego, activaremos sus instintos de caza y dejaremos que se lo pase bien y gaste energías. Hay gatos que con 5–10 minutos tienen suficiente, aunque yo te recomiendo que sea el propio gato quien te diga cuándo parar (que él interrumpa la sesión marchándose, por ejemplo).

El juego, como ya puedes imaginar, es algo indispensable para el gato. Es un momento de diversión en el que el animal puede sacar toda la tensión acumulada del día y ejercitarse de forma saludable.

ASÍ QUE YA LO SABES: ¡DALE JUEGO!

5. Mantén rutinas y evita sorpresas

Un poco en sintonía con lo de vivir tranquilo, también es importante que el entorno del gato sea tranquilo y predecible. Esto puede parecer aburrido, pero al gato le encanta lo rutinario, le hace sentir que entiende mejor todo lo que pasa a su alrededor y que sabe lo que pasará.

Algo muy importante también, de lo que mucha gente no sabe nada, es la contaminación acústica, el sonido. El hábitat natural de los felinos, desde donde aún están evolucionando, era la sabana africana. Allí el sonido ambiente era de 20–40 dB, mientras que en nuestros hogares y nuestro follón de ciudad llega entre los 60 y los 100 dB. Ahora entenderás por qué algunos gatos no soportan las fiestas o los follones.

El gato tiene el oído muy sensible y ahora también está claro que cualquier sonido extraño y fuerte puede generarle estrés. Por eso, si puede ser, intenta siempre colocar las camas y los lugares donde el gato duerme lo más lejos posible de potenciales fuentes de ruidos fuertes. Piensa que los gatos necesitan dormir alrededor de 16 horas diarias (20 en los gatitos), eso es una necesidad primaria y para poder cubrirla necesitan cierta previsión y tranquilidad.

señales de un gato feliz

Otro factor que puede estresar mucho a un gato son las visitas de desconocidos. Siempre que alguien nuevo entre en casa, deja que tu gato pueda escoger ignorarlo o esconderse, tal y como te he explicado un poco más arriba. Obviamente, hay gatos a los que les encantará conocer nuevos humanos, pero eso dependerá en gran parte de su personalidad, estado de salud, etc.

¡Espero que consigas tener a tu gato más feliz con todos los consejos que te he dado hoy! Todos ellos forman parte de una sección de uno de los libros que estoy escribiendo.


Artículo escrito por mí y publicado en SerPositivo – republicado aquí como canonical, con permiso de la clienta.

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Nick Gutiérrez

Graduado en psicología y en etología. He sido educador canino y responsable de una residencia canina. Ahora me dedico a la divulgación y a hacer consultas online sobre etología canina y felina.

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